La labor de ciencia y conservación en Kew
En Kew trabajan más de 200 investigadores, que recolectan, identifican, investigan, descubren, preservan y conservan plantas. Las plantas dan aliento a nuestro planeta y los investigadores de Kew desempeñan un papel vital para ayudarnos a conocer su uso y conservación.
Montañas de Montserrat (Imagen: RBG Kew)
La misión de Kew es "inspirar y aportar la conservación de las especies vegetales basada en la ciencia a nivel mundial, y así mejorar la calidad de vida". Las plantas regulan el clima de la Tierra y nos proporcionan el oxígeno que necesitamos para respirar. Dependemos de ellas para obtener alimentos, medicamentos y combustible. Las plantas sustentan todas las demás formas de biodiversidad y son una parte esencial de los ecosistemas sanos. En resumen, toda la vida depende de ellas.
La vegetación del mundo ha disminuido notablemente, los casquetes de hielo se contraen y los desiertos se extienden. A través de su Programa Planeta que Respira, Kew está enfocando su ciencia y sus especialidades sobre estos asuntos críticos. Nuestros equipos científicos trabajan para identificar regiones y especies de plantas y hongos altamente amenazadas. Junto a ello, se proporciona ayuda práctica a proyectos de conservación mundial. Esto incluye reunir a investigadores, ecólogos y otros especialistas: nuestra red de colaboradores internacionales comprende más de 500 socios en más de 100 países que incluyen jardines botánicos, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y empresas del sector privado. Esta labor mejora la calidad de vida cotidiana en todo el mundo, ahora y en el futuro.
Presentamos a continuación algunas de las formas en que los investigadores de Kew trabajan para salvaguardar la vida vegetal en todo el mundo.
Trabajo en el laboratorio (Imagen: RBG Kew).
La investigación científica
Kew tiene una plantilla de más de 200 investigadores científicos y un promedio de 60 estudiantes de doctorado en equipos multidisciplinarios que combinan la experiencia de taxónomos, genéticos, biólogos moleculares, microbiólogos, bioquímicos, anatomistas y ecólogos. Los investigadores de Kew participan en cientos de proyectos científicos de diversas escalas, desde programas individuales de investigación doctoral hasta proyectos a gran magnitud que involucran a más de 40 socios institucionales en varios continentes. El impacto de nuestra investigación puede oscilar desde ayudar a gobiernos a proteger las plantas de la sobreexplotación y el comercio ilegal hasta asesorar a los agricultores sobre los cultivos sostenibles más apropiados para la subsistencia.
Ofrecemos asesoramiento práctico continuo para ayudar a la aplicación y negociación de los reglamentos y convenios internacionales para proteger las plantas amenazadas y conservar hábitats. Nuestra investigación científica es esencial para informar esta labor. Los investigadores de Kew también producen más de 350 publicaciones científicas cada año, que van desde descripciones de especies nuevas para la ciencia hasta grandes obras de referencia sobre la diversidad vegetal.
Formación y capacitación
La manera más eficaz de conservar los hábitats naturales es trabajar con la población local para proteger las plantas en sus comunidades. Kew forma y apoya a personas procedentes de organizaciones de todo el mundo. Compartiendo la investigación y los recursos y transfiriendo conocimientos y tecnología podemos ayudar a garantizar que los países tengan los conocimientos apropiados para conservar las plantas en su hábitat natural. Damos prioridad a los países que tienen la vida vegetal más rica y poco investigada y a algunos de los países más pobres del mundo que tienen menos capacidad para realizar acciones de conservación exhaustivas.
Tahina spectabilis (Imagen: RBG Kew).
Impulsar el descubrimiento
Todavía tenemos mucho que aprender sobre la flora y los hongos del mundo. Los científicos estiman que el 15-20% de las especies vegetales aún no han sido descritas. En la actualidad se descubren unas 2.000 especies nuevas de plantas cada año.
Un nuevo descubrimiento se inicia frecuentemente con una simple observación, como fue el caso de la llamada "palmera suicida". Una familia de Madagascar observó un brote floral que parecía un árbol de Navidad creciendo en la punta de una gran palmera. Como nunca lo habían visto antes, se pusieron en contacto con botánicos locales. El análisis de Kew determinó que la planta era nueva para la ciencia: de hecho, un género nuevo, Tahina. Solo se han identificado hasta ahora un centenar de individuos, convirtiéndola así en una prioridad para la conservación. La planta murió después de la floración, de ahí el nombre de "suicida". La comunidad local está protegiendo los individuos restantes y sus semillas son una nueva fuente de ingresos para ellos.
Interior de la bóveda del Banco de Semillas Millennium (Imagen: RBG Kew).
Conservación de especies vegetales
Salvaguardar especies con la Asociación del Banco de Semillas Millennium
La Asociación del Banco de Semillas Millennium de Kew es el mayor proyecto de conservación de especies vegetales ex situ del mundo. Colaborando con nuestra red de asociados de 50 países, hemos logrado conservar con éxito el 10% de las plantas silvestres del mundo y planeamos llegar al 25% en 2020. Nos enfocamos en las plantas y regiones más amenazadas por el cambio climático y el creciente impacto de las actividades humanas.
Restaurar hábitats en Montserrat
La restauración de hábitats y la reintroducción de especies serán cada vez más importantes a medida que los efectos del cambio climático se vuelven más marcados. Pero los desastres naturales no se deben siempre al cambio climático. Entre 1995 y 1997 la isla caribeña de Montserrat fue devastada por erupciones volcánicas que destruyeron la capital, Plymouth, y gran parte de la excepcional vegetación de la isla. Con la ayuda de investigadores de Kew, se ha establecido un nuevo jardín botánico en Montserrat. Se está cultivando vegetación autóctona en el jardín para su reintroducción en los hábitats afectados de la isla.
Trabajo con asociados en Camerún (Imagen: RBG Kew).
Conservar los bosques pluviales de Camerún
Los bosques de Camerún forman parte de una selva pluvial tropical cuyo tamaño solo supera la Amazonia. En 1995 Kew comenzó a trabajar con socios locales en un inventario completo de las plantas de la cordillera Bakossi. Se recolectaron más de 9.000 ejemplares de unas 2.500 especies, 89 de las cuales no se encuentran en ningún otro lugar. Kew ha forjado estrechas relaciones con la población local y en 2007 se creó el Parque Nacional Bakossi. Kew está trabajando ahora para crear una compilación de evaluaciones de conservación para todo el país, para ayudar a Camerún a lograr la supervivencia de sus plantas amenazadas.