Cyttaria darwinii (hongo de Darwin)

El hongo de Darwin es un hongo parásito parecido a una pelota de golf que fue dedicado en honor a Charles Darwin, quien lo recogió en Tierra del Fuego durante su viaje en el HMS Beagle en 1832.

Cyttaria darwinii
Cyttaria darwinii (Imagen: David Minter)

Información de la especie

  • Nombre científico: Cyttaria darwinii
  • Nombre(s) vulgar(es): hongo de Darwin. El hongo tiene también muchos nombres indígenas, tales como llao-llao, pan del indio, dihueñe del ñirre y dapa.
  • Estado de conservación: Todavía no ha sido evaluado por la UICN, pero es una de las diversas especies de Cyttaria que actualmente están propuestas para la evaluación de su estado de conservación.
  • Hábitat: Crece como parásito del roble austral (Nothofagus spp.), formando numerosos cuerpos fructíferos, a menudo agrupados, sobre llamativos chancros, dilataciones parecidas a agallas que muchas veces rodean las ramas y troncos del anfitrión.
  • Riesgos conocidos: No se ha identificado ninguno. Las especies de Cyttaria no son tóxicas y tienen un valor nutritivo similar al de muchos otros hongos comestibles.

Taxonomía

  • Reino: Hongos
  • Filo: Ascomycota
  • Subfilo: Pezizomycotina
  • Clase: Leotiomycetes
  • Orden: Cyttariales
  • Familia: Cyttariaceae
  • Género: Cyttaria

Acerca de esta especie

El hongo de Darwin pertenece a un género de hongos parásitos muy evolucionados que crecen exclusivamente sobre las especies de Nothofagus (roble austral). Consecuentemente, todas las especies de Cyttaria se encuentran de forma natural en el hemisferio sur. El hongo de Darwin se encuentra solo en América del Sur y no se le conoce de los Nothofagus de Nueva Zelanda o Australia. Fue recogido por Charles Darwin en Tierra del Fuego durante el viaje del HMS Beagle en 1832, y fue dedicado a él cuando la especie fue descrita científicamente por el Rev. Miles J. Berkeley en 1842.

Los cuerpos fructíferos (en realidad estromas que rodean numerosas zonas fértiles) se forman desde la primavera hasta principios del verano sobre agallas, son generalmente dilataciones llamativas del tronco y ramas del hospedero que pueden alcanzar al menos 30 cm de diámetro. Los cuerpos fructíferos pueden producirse en grandes cantidades y caen al suelo al madurar, generalmente después de liberar las esporas. Las agallas que induce la especie son perennes, pero el hongo no provoca pudrición de la madera y, aunque a veces seca las ramas más infectadas, parece no tener consecuencias graves para la salud a largo plazo del árbol hospedero. No se ha establecido si se trata de un verdadero parásito y se ha propuesto un posible mutualismo (por lo que también existe algún beneficio para el árbol por la presencia del hongo).

Los cuerpos fructíferos son una fuente de alimentación para otros animales y con frecuencia son colonizados por larvas de mosquitos de los hongos (Mycetophilidae).

Geografía y distribución

Cyttaria darwinii se conoce solo de América del Sur, incluyendo Argentina (se encontró originalmente en Tierra del Fuego) y Chile. Crece sobre especies de Nothofagus (roble austral), especialmente N. antarctica y N. pumilio, y ocasionalmente sobre N. betuloides y N. dombeyi, hasta una altitud de 1700 m. Su distribución se limita a la de sus árboles hospederos, ya que sólo puede sobrevivir sobre especies de Nothofagus. No se conocen casos de especies de Cyttaria establecidas con los árboles hospedero cuando estos se cultivan en otros lugares.

Descripción

Los cuerpos fructíferos de color amarillo vivo o amarillo anaranjado del hongo de Darwin aparecen en las ramas y troncos de los robles australes, donde suelen encontrarse en grupos conspicuos que se pueden observar fácilmente desde lejos. Los cuerpos fructíferos son esféricos con la superficie picada en la madurez y, por su forma y tamaño, ¡tienen una gran semejanza con pelotas de golf!

Los estromas (masas de tejido fúngico en las que se desarrolla el cuerpo fructífero) son de color amarillento claro de jóvenes, y más tarde se vuelven amarillo vivo o amarillo anaranjado. Son esféricos, de 2 a 5 cm de ancho, y pueden crecer solos o con más frecuencia en grupos sobre evidentes dilataciones en los troncos y ramas vivos del roble austral (Nothofagus spp.).

Los cuerpos fructíferos jóvenes son lisos y firmes, y más tarde desarrollan numerosos hoyuelos fértiles, cada uno de 4 a 6 mm de diámetro. Estos hoyuelos son inicialmente visibles como zonas claras en la superficie del estroma, pero se abren cuando maduran y pueden descubrirse pelando la capa superficial. La superficie del himenio (la capa formadora de esporas) es de color amarillo huevo. Los ascos (células en las que se forman las ascosporas) son cilíndricos, con ocho esporas y adelgazados en la base, con un anillo en el extremo que con yodo se tiñe fuertemente de azul. Las ascosporas son redondeadas, de color pardo claro y lisas.

El desarrollo y la estructura de los cuerpos fructíferos de C. gunnii, una especie australiana emparentada, son descritos con detalle por White (1954).

Cyttaria darwinii (y algunas otras especies de Cyttaria) también puede encontrarse en un estado asexual, en el cual se forman pequeñas esporas asexuales en la base de los estromas.

Descubrimiento y descripción

Aunque ya era conocido por los marinos europeos en el siglo XVIII y se sabía de su existencia por otros botánicos, Charles Darwin fue el primero que recogió material de este hongo para su estudio científico. Señaló su abundancia en la región y la forma en que era utilizado por la población local. El material de Darwin fue enviado al gran micólogo británico Rev. Miles J. Berkeley, quien describió científicamente el hongo una década después de su recolección, en 1842. La colección original de Darwin se encuentra actualmente en el Herbario de Micología de Kew; este es el material tipo para esta especie.

También se conservan en Kew cuerpos fructíferos de C. darwinii recolectados en 1886 por Robert Cunningham en Punta Arenas, en la Patagonia, durante el viaje del HMS Nassau, conservados en alcohol en uno de los antiguos frascos de vidrio. En el mismo artículo en el que describió C. darwinii, Berkeley también formalizó una especie chilena, C. berteroi, en honor a su recolector, el biólogo italiano Carlo Giuseppe Bertero, quien fue tal vez el primero en darse cuenta de que los estromas de Cyttaria no eran frutos del árbol hospedero sino, en realidad, hongos parásitos. Otra más de las especies sudamericanas de este género fue descrita por Berkeley en 1847 en honor a uno de los directores de Kew, Joseph Hooker: Cyttaria hookeri.

Amenazas y conservación

Ejemplar de Cyttaria darwinii

Ejemplar de Cyttaria darwinii (Imagen: RBG Kew)

Como el hongo únicamente pueden sobrevivir en los árboles anfitriones, la conservación de los bosques de robles australes en América del Sur es importante para esta y otras especies de Cyttaria. Sin embargo, no hay pruebas de que la especie esté en peligro. Darwin señaló que "crece en gran número sobre los robles". Sigue siendo ampliamente utilizado localmente y parece ser común todavía. No obstante, es una de las seis especies de Cyttaria (Cyttaria berteroi, C. darwinii, C. espinosae, C. exigua, C. hookeri, C. johowii) propuestas para la evaluación de su estado de conservación por el Grupo Especializado en Conservación de Ascomicetes del Proyecto de Índice de Muestra de la UICN. Además, la conservación de Cyttaria spp. como recurso alimenticio está vinculada a la protección de los bosques templados de Nothofagus.

Usos

El hongo se ha utilizado tradicionalmente en la alimentación y continua siendo un alimento valioso. Su importancia en este sentido ya era conocida por Charles Darwin quien lo comentó en "El Viaje del Beagle", publicado en 1839. Darwin escribió: "En Tierra del Fuego las mujeres y los niños recogen estas setas en grandes cantidades cuando están maduras, y las comen los indígenas sin cocerlas. Tienen un sabor mucilaginoso azucarado, y un aroma que se parece al de las nuestras. Fuera de algunas bayas, procedentes en su mayor parte de un arbusto enano, no comen los indígenas otro vegetal más que esta seta". De hecho, desde la década de 1760 en adelante, los barcos de vela utilizaron los cuerpos fructíferos como complemento alimentario.

Los estudios modernos han demostrado que las especies comestibles de Cyttaria tienen un valor nutritivo similar al de los champiñones cultivados y que, además, son beneficiosos para mejorar el sistema inmunitario de quien lo consume.

Además de la utilización directa de los cuerpos fructíferos, la madera con agallas del anfitrión se utiliza para fabricar productos decorativos de uso local y turístico.

El hongo de Darwin en Kew

Cyttaria son hongos del hemisferio sur y no crecen en Gran Bretaña, a pesar de que en los Jardines se cultivan diversas especies de Nothofagus. Sin embargo, en el Herbario de Micología de Kew se conserva material original de C. darwinii recolectado por Charles Darwin, así como colecciones de otras especies de Cyttaria de toda su área de distribución. Estas colecciones están disponibles para investigadores acreditados previa cita, pero no hay acceso para el público en general.


Referencias y créditos

Editor científico de Kew: Heidi Döring
Coautor de Kew: Brian Spooner