Colecciones vivas

Colecciones vivas

Kew alberga la colección de plantas vivas más grande y diversa del mundo, con más de 20.000 especies. Además de atraer a más 1,35 millones de visitantes cada año, también ofrece una valiosa fuente de referencia –una "biblioteca viva"– que atiende a todos los aspectos de la botánica y las ciencias hortícolas en Kew.

Repartidas entre los jardines de Kew y Wakehurst Place, las distintas condiciones de cultivo disponibles en ambos lugares permiten la existencia de dos colecciones diferentes, pero complementarias. Las plantas se incluyen en la colección principalmente por su interés botánico y hortícola, y por su valor científico o educativo. Muchas de las especies están amenazadas en su hábitat natural; con ello, a medida que aumentan las amenazas contra la vegetación del mundo, Kew tiene un importante papel en la conservación de la biodiversidad.

Se cultivan y multiplican ejemplares de plantas amenazadas para su distribución a otros jardines botánicos y, cuando es posible, para devolverlas a su hábitat. Las incomparables colecciones vivas son un recurso para la ciencia botánica de todo el mundo, tanto para la investigación científica pura como por su utilidad para el hombre. Lo primordial es que las colecciones vivas y el personal de horticultura que cuida de ellas son un recurso para la conservación ex situ de la diversidad vegetal y su integración con la restauración de hábitats y la reintroducción de especies.

Parte del Arboreto de Kew.

Parte del Arboreto de Kew.

Las colecciones vivas comprenden:

  • plantas carnívoras exóticas,
  • la mayor colección de orquídeas del mundo, con aproximadamente 3.000 especies diferentes y 8.000 plantas,
  • más de 15.000 árboles en el Arboreto, que se extiende por la mayor parte de las 132 frondosas hectáreas de los Jardines e incluye el pino Wollemi, que está amenazado en su estado silvestre en su Australia nativa, y varias otras especies de árboles plantados durante el siglo XVIII,
  • una amplia representación de magníficas palmeras, entre ellas las plántulas de un nuevo descubrimiento realizado por Kew en Madagascar, la llamada "palma suicida", Tahina spectabilis, que se cultiva en nuestros viveros no públicos,
  • plantas herbáceas, como los bambúes, cereales de importancia económica y una especie británica autóctona, Bromus interruptus, que está extinta en estado silvestre,
  • plantas alpinas delicadas,
  • nenúfares gigantes,
  • cactos y otras plantas crasas,
  • helechos,
  • el famoso –y maloliente– aro gigante (Amorphophallus titanum) en el Conservatorio Princesa de Gales,
  • la planta de invernadero más antigua de los Jardines, Encephalartos altensteinii, que fue introducida desde Sudáfrica en 1775.

El Banco de Semillas Millennium de Kew conserva también muestras de semillas de más de 27.000 especies. Esto equivale al asombroso número de 1.600 millones de semillas en el Banco, con otros 1.600 millones de semillas conservadas en sus países de origen.